Cuando en política surge un problema que perjudica a alguien, el truco más viejo del mundo consiste en desviar la atención hacia otro lado, en un gesto que recuerda mucho lo que hace un mago en el escenario. Así sucede ahora con un nuevo caso de desahucio, que acapara las portadas de todos los medios en detrimento de los otros 25.000 que se producen cada año y relegando a la segunda página la invasión de nuestro territorio en Ceuta, por parte de unos salvajes que se dedican a violar a cuantas jóvenes pueden, atacarse entre ellos con armas blancas provocando la amputación de algún apéndice o miembro, o apedreando a las inermes fuerzas españolas con orden de replegarse, todo lo cual, ha provocado la alarma entre los ceutíes, alterando su vida de modo fundamental, hasta el punto de que se ven obligados, mujeres y militares incluidos, a llevar consigo un bote de gas pimienta, que al parecer es el arma definitiva. No importa si hace unas semanas, otro desahucio, esta vez en Cataluña, provocó el suicidio de la madre con dos hijos expulsada de su hogar. El objetivo de hoy es centrarse en una anciana y apuntar con el dedo a todos los supuestos culpables: los fondos buitre – no hay ninguno en este caso – el Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid, por supuesto. A Pedro Sánchez sólo le falta acusar a Ayuso de ser la que tentó a Adán en el Paraiso con comer la manzana de la discordia.
La historia de
este proceso en concreto es un ejemplo más de lo que suele suceder en política:
medias verdades, trasposición de hechos en el tiempo, ocultación deliberada de
otros, asignación de responsabilidades a quien no interviene, etc. En
definitiva, hay que construir un relato, que sirva a los intereses espurios de
quien lo inventa, aunque coincida poco con la realidad. Así, por ejemplo,
aparecen extraños sindicatos hasta ahora desconocidos, que saltan a la palestra
de modo sorpresivo usando la vivienda y la dificultad de acceso a ella;
acompañado todo con las típicas “manifestaciones espontáneas y populares”
dirigidas por los mismos partidos de ultraizquierda de siempre, que por cierto,
forman parte del gobierno actual, en algo que recuerda a aquel 15-M, que como
todos sabemos, terminó con la creación de un partido político y la adquisición
de un chalet impresionante de quienes prometieron que nunca dejarían de vivir
en Vallecas. Ya conocemos la historia. Incluso ha habido bienintencionados que,
a esos propietarios del chalet, les han prestado dinero para montar un bar más
grande del que tenían. Ya se sabe que sarna con gusto, no pica.
Pero volvamos de
nuevo a lo del desahucio que me pierdo.
Creo que es
necesario alejarse un poco del árbol y ver el bosque para tener una mejor y más
amplia perspectiva del problema de la vivienda en España.
El problema no
está en el desahucio de una persona o de 25.000 en lo que llevamos de 2026; el
problema está en una situación mucho más compleja que hace que desde 2018, es
decir, desde que gobierna el PSOE, se han desahuciado a 275.000 personas. Menos
mal que en 2015 prometió Pedro Sánchez a gritos que “cuando gobierne el PSOE no
iba a haber ni uno solo”.
Entonces,
¿cuáles son los factores que hacen que el acceso a una vivienda sea tan
complicado? Pues aquí voy a apuntar algunos. En primer lugar, el laberinto de
procedimientos legales a los que debe enfrentarse el promotor, lo cual,
desemboca en un plazo de tiempo excesivamente dilatado para unas necesidades
que son urgentes.
El proceso de
construir una vivienda desde que el suelo obtiene la calificación de edificable
(suelo urbanizable) hasta la entrega de llaves es un camino largo, regulado y
dividido en fases técnicas, administrativas y constructivas. En la legislación
española, el suelo pasa por una transformación radical antes de que la primera
excavadora pueda entrar.
A continuación,
se detalla el paso a paso cronológico de todo el proceso:
1. Gestión
Urbanística: De "Urbanizable" a "Urbano"
Que un terreno
sea calificado como edificable (urbanizable) significa que tiene el
potencial de ser construido, pero no se puede edificar de inmediato.
Primero debe convertirse en suelo urbano consolidado mediante dos pasos
esenciales:
- Plan Parcial y Proyecto de Reparcelación: Se
diseña la ordenación del sector (dónde irán las viviendas, las zonas
verdes y las calles). Se dividen los costes entre los propietarios del
suelo.
- Obras de Urbanización: Es la fase de dotar
al terreno de las infraestructuras básicas: accesos rodados (calles,
aceras), red de alcantarillado, suministro de agua, electricidad,
telecomunicaciones y alumbrado público. Una vez el Ayuntamiento recepciona
estas obras, el suelo ya se considera urbano y apto para la edificación.
2. Fase de
Diseño y Viabilidad Técnica
Con la parcela
ya considerada urbana, se inicia el desarrollo del proyecto residencial
específico:
- Estudio Geotécnico y Topográfico: Un
laboratorio analiza la composición del terreno para saber qué tipo de
cimentación necesita la estructura de forma segura. El topógrafo mide las
cotas exactas de la parcela.
- Redacción del Proyecto Arquitectónico: Un
arquitecto diseña la vivienda respetando los parámetros del Plan General
de Ordenación Urbana (PGOU) del municipio:
- Edificabilidad: Metros cuadrados máximos
que se pueden construir.
- Ocupación: El porcentaje de suelo de la
parcela que puede ocupar la planta de la casa.
- Retranqueos: Distancia mínima obligatoria a
las calles y linderos vecinos.
- Alturas máximas: Número máximo de plantas
permitidas.
El proyecto
consta de dos fases: el Proyecto Básico (para solicitar la licencia) y
el Proyecto de Ejecución (con todo el detalle estructural e
instalaciones necesarias para construir).
3. Fase
Administrativa y Licencias
Ninguna obra
civil puede comenzar sin la autorización del Ayuntamiento pertinente:
- Licencia de Obra Mayor: Se solicita en el
Ayuntamiento presentando el proyecto arquitectónico y pagando las tasas
urbanísticas correspondientes (Impuesto sobre Construcciones,
Instalaciones y Obras - ICIO). El ayuntamiento verifica que el diseño
cumple estrictamente la legalidad local.
4. Fase de
Construcción (La Obra)
Una vez obtenida
la licencia y seleccionado el constructor, arranca la edificación de la
vivienda bajo la supervisión de la Dirección Facultativa (Arquitecto y
Aparejador):
- Movimiento de tierras y cimentación:
Excavación del terreno y vertido del hormigón para crear la base de la
casa (zapatas, losas o pilotes según el informe geotécnico).
- Estructura: Levantamiento de pilares, vigas
y forjados (normalmente de hormigón armado o acero).
- Envolvente y Cubierta: Cerramientos
exteriores (fachadas) e impermeabilización del tejado para hacer la casa
estanca.
- Instalaciones y Tabiquería: Colocación de
divisiones interiores (pladur o ladrillo) y tendido de las redes de
fontanería, electricidad, climatización y telecomunicaciones.
- Acabados: Revestimientos, suelos, pintura,
carpintería interior (puertas, armarios), ventanas y sanitarios.
5.
Finalización y Legalización
Terminada la
obra física, no se puede entrar a vivir de inmediato. Se requiere el cierre
administrativo para que la vivienda exista legalmente:
- Certificado Final de Obra (CFO): Emitido por
la dirección facultativa, garantizando que la casa se ha construido según
el proyecto aprobado.
- Licencia de Primera Ocupación (LPO) o Cédula de
Habitabilidad: El Ayuntamiento inspecciona la vivienda para comprobar
que todo cumple la normativa y es segura para vivir. Es indispensable para
poder contratar los suministros definitivos de agua y luz.
- Escritura de Obra Nueva Terminada: Se firma
ante notario para declarar que la edificación ha concluido y se inscribe
la nueva edificación en el Registro de la Propiedad y en el Catastro.
El plazo medio
de todo este proceso está entre los 3 y 7 años. Más si hay problemas
burocráticos.
Así es que, aquí
tenemos uno de los principales problemas: resulta imposible poder satisfacer
una demanda creciente de vivienda a 5 o 10 años vista.
Sería más o
menos asequible si el crecimiento de la población fuera predecible y contenido
en unos parámetros normales, pero llegados a este punto tenemos que hablar de
la inmigración. Me refiero a la legal; a aquellos que deciden trasladar su
residencia definitiva a España.
Según el INE el
número de personas que toman la decisión de trasladar su residencia a España
desde el extranjero es del entorno de 1,2 millones brutos al año. También hay
que tener en cuenta a aquellos que deciden abandonar España. Según el INE el
saldo neto está alrededor de 626.000 personas. O sea, que cada año se
necesitarían 626.000 viviendas para estos nuevos residentes. Si las viviendas
tardan entre 3 y 7 años, sólo hay que multiplicar para ir viendo cuán profundo
es el agujero.
DERECHO A LA
VIVIENDA.
Se habla
continuamente del derecho a la vivienda como un concepto sacrosanto bendecido
en nuestra Constitución. Y es cierto: tenemos derecho. Pero eso no significa en
modo alguno que la vivienda sea gratis. Del mismo modo, en nuestra Constitución
se nos reconoce el derecho a votar en unas elecciones y sin embargo todo el
mundo entiende que ese derecho no lo convierte en una obligación. De hecho, hay
gente que se niega a votar sistemáticamente.
Lo que nos
proporciona ese derecho es la posibilidad de que nadie nos impida adquirir o
alquilar una vivienda de nuestra elección, siempre y cuando dispongamos de los
recursos necesarios para ello.
Por otra parte,
he querido comparar el porcentaje de españoles que son o pretenden ser
propietarios de una vivienda con el resto de europeos y hay algunos datos
curiosos. Por ejemplo, el 68% de los ciudadanos de la Unión Europea vive en una
vivienda de su propiedad. España se mantiene por encima de la media con un
73,6% de propietarios, mientras que en Italia representa el 77%.
Los países con
más propietarios son de la Europa del Este: En varias de las antiguas
economías socialistas, la tasa de propiedad supera el 90%. Esto se debe a la
privatización masiva de viviendas estatales a precios muy reducidos tras la
caída del comunismo. Rumanía lidera el ranking con un 94%, seguida por
Eslovaquia (93%) y Hungría (92%).
En los países de
Europa Occidental y Central, los mercados de alquiler están altamente regulados
y protegidos, lo que reduce la presión social por comprar. Alemania es el
único país de la UE donde la mayoría de la población prefiere alquilar,
registrando solo un 47% de propietarios. Le siguen Austria (55%) y Dinamarca
(60%) con las tasas más bajas.
OKUPACION
ILEGAL.
A mi modo de
ver, este es uno de los principales problemas responsables de la situación que
vivimos. La indefensión del propietario hace que el proceso de desahucio se
prolongue durante años y al recuperar la vivienda en la mayoría de los casos,
se ha de afrontar unos gastos cuantiosos para convertir en un hogar la pocilga
que han dejado sus moradores anteriores.
Esta indefensión
tiene como consecuencia que muchos miles de propietarios, que podrían poner en
el marcado su vivienda, se retraigan y con ello, aumenten la ya de por sí
crónica escasez de hogares.
Y este problema,
sin duda alguna, se debe a la inacción del gobierno central que de alguna
manera anima y promueve este movimiento de extrema izquierda, tan solo para
contentar a una parte del gobierno del que son socios y de paso, su electorado.
La mayoría de
los países del entorno europeo abordan la ocupación con un enfoque
eminentemente penal, rápido y de tolerancia cero, priorizando la restitución
inmediata de la propiedad privada, mientras en España a cualquiera que tenga
una vivienda – y no digamos si tiene más – se le tacha, cuanto menos, de
avaricioso. Esta es la fórmula que ha encontrado el gobierno actual de no
responsabilizarse en su obligación de construir viviendas y al mismo tiempo
proporcionar una solución habitacional a quien lo desee, tenga derecho o no. En
realidad, esta política de hechos consumados se parece bastante a una
expropiación forzosa al más puro estilo comunista, como se describía en Doctor
Zivago.
Así se
gestiona la okupación ilegal en las principales potencias europeas
|
País |
Plazo estimado de desalojo |
Sanciones y penas de cárcel |
Funcionamiento del procedimiento |
|
Alemania |
24 horas |
Hasta 1 año de prisión (2
años si hay violencia) y multas. |
El propietario denuncia ante la
policía; esta realiza el desalojo al día siguiente de constatar el hecho. Las
casas desocupadas deben estar limpias por orden municipal. |
|
Reino Unido |
24 a 48 horas |
Hasta 51 semanas de cárcel y
multas de hasta 5.700€. |
La policía tiene derecho a entrar
a la fuerza en el inmueble si sospecha de okupación residencial sin
necesidad de una orden judicial previa. |
|
Francia |
48 a 72 horas |
Hasta 3 años de prisión y 45.000€
de multa. |
Con el reciente endurecimiento
normativo (como la ley Ripost para alojamientos), tras constatar la
okupación, la prefectura dicta la orden y el desalojo se ejecuta de
inmediato. |
|
Italia |
Rápido / Variable |
De 2 a 7 años de prisión
(endurecido recientemente). |
Una reforma penal impulsada por el
Gobierno agilizó la intervención policial de urgencia tras la denuncia,
evitando los antiguos atascos burocráticos. |
SALARIOS.
Un asunto nada
baladí es el salario del que disponemos los españoles a la hora de poder
alquilar, o comprar, o simplemente vivir decentemente. Hoy en día, sabemos de
muchas familias en las que trabajan ambos individuos y tienen dificultades para
llegar a fin de mes.
Los salarios en
España se sitúan en una posición intermedia dentro de la Unión Europea,
notablemente por debajo de las potencias económicas del norte y centro de
Europa, pero significativamente por encima de los países del Este. El salario
medio bruto anual ajustado a jornada completa en España ronda los 32.500 euros,
una cifra que se queda más de 5.000 euros por debajo de la media de la Unión
Europea.
Comparativa
general de salarios
El mercado
laboral europeo muestra una enorme brecha geográfica y estructural:
|
País |
Salario Medio Anual |
Relación con España |
|
Luxemburgo |
~78.000 € a 81.000 € |
Más del doble que en España |
|
Alemania |
~40.000 € - 45.000 € |
Un 30% - 37% superior |
|
Francia |
~38.000 € |
Un 30% superior |
|
España |
32.500 € |
Punto de referencia |
|
Grecia / Hungría |
~17.000 € |
Casi la mitad que en España |
|
Bulgaria |
~13.500 € |
El más bajo de la UE |
Trabajar en
España supone ganar, en términos brutos, aproximadamente un 30% menos
que en países vecinos como Francia o Alemania. Ocupamos el puesto número 15 de
la tabla europea.
En cuanto al
salario mínimo legal, España (situado en el entorno de los 1.381 € al mes en 12
pagas según las métricas armonizadas de Bankinter) se posiciona en la zona media-alta, muy lejos de
los 2.700 € de Luxemburgo, pero a gran distancia de los mínimos de Europa del
Este.
El coste de vida
en España es inferior a la media europea. Al calcular el poder adquisitivo
real, la distancia se reduce; por ejemplo, la capacidad de compra de un
ciudadano danés es solo un 30% superior a la de un español, no el doble
atendiendo a la diferencia salarial.
VIVIENDA
PROTEGIDA.
En España se
sigue construyendo Vivienda de Protección Oficial (VPO), aunque a un ritmo muy
inferior al de hace unas décadas. En 2025 solo se terminaron 11.104
viviendas protegidas en todo el país. Durante el primer trimestre de
2026, se finalizaron 5.215 VPO (¡vive Dios que me espanta tanta grandeza!).
Al parecer hay
un plan: El Plan Estatal de Vivienda 2026-2030. Según él, el 40% de este
presupuesto se destinará a la construcción de vivienda asequible,
financiando tanto promociones públicas como proyectos de colaboración
público-privada con ayudas de hasta 85.000 euros por vivienda. El nuevo modelo
prioriza el régimen de alquiler. Además, las viviendas construidas bajo este
nuevo plan estatal mantendrán su calificación de protegidas de forma
permanente, evitando que pasen al mercado libre al cabo de unos años.
Pero como todo
no podían ser buenas noticias, de nuevo nos topamos con El "cuello de
botella" burocrático. Las licencias de obras gestionadas por los
ayuntamientos sufren demoras que en muchas regiones oscilan entre el año y
medio y los dos años, lo que ralentiza enormemente la salida de los nuevos
inmuebles al mercado.
¿Y EN EUROPA?
Pues en Europa hay grandes diferencias como se puede ver en el siguiente cuadro,
pero es evidente que estamos a años luz de cualquiera de ellos.
Comparativa
del Parque de Vivienda Pública en Europa
|
País |
% de Vivienda Pública sobre el total |
Modelo Principal de Tenencia |
Estrategia de Protección |
|
Países Bajos |
30% |
Alquiler social universal |
Permanente
(Gestionado por housing associations) |
|
Austria |
24% |
Alquiler asequible/mixto |
Permanente (Suelo municipal no
privatizable) |
|
Dinamarca |
20% |
Cooperativas y alquiler |
Permanente y sin ánimo de lucro |
|
Media UE |
~9,3% |
Predominio de alquiler |
Variable según el Estado miembro |
|
España |
~2% - 3,4% |
Históricamente Propiedad |
Temporal (Desprotección automática
tras unos años) |
PROPIEDAD
PRIVADA Y EL RESPALDO DE LAS LEYES.
El nulo respeto
a la propiedad privada por parte del gobierno en materia de vivienda, como ha
demostrado recientemente la VP del Gobierno Yolanda Díaz al afirmar “si hay que
expropiar se expropia”, junto con la criminalización de los propietarios de esas
mismas viviendas, configuran un entorno hostil alrededor de estas personas, a
las que se les adjudica la responsabilidad directa de todos los males del
sector como consecuencia de su insaciable avaricia y de su afán de ganar más y
más dinero subiendo los precios del alquiler o dedicarlo a vacacional.
Algo parecido
sucedía en la Edad Media con aquellas a las que se acusaba de brujería y
terminaban en la hoguera.
Cuando así se
apunta con el dedo desde las instituciones, olvidan – muy convenientemente –
que el mismo gobierno es el que somete a una implacable persecución impositiva
a todos los ciudadanos, en especial a los tenedores de viviendas. Olvidan,
también, que todos los ministros disfrutan de varias propiedades inmobiliarias,
que, al parecer, están fuera de la amenaza de ser expropiadas.
Como ya he
mencionado anteriormente, si los propietarios tuvieran un respaldo legal que
les garantizara tanto el cobro de sus alquileres como la rápida recuperación de
su vivienda en caso de impago, con este simple hecho, los caseros pondrían en
el mercado inmobiliario MILLONES de viviendas. En ese mismo instante, la ley de
la oferta y la demanda ajustaría automáticamente los precios de las mismas, tal
y como sucede con cualquier producto: a mayor oferta, menor precio. Eso convertiría
en asequible lo que hoy, o no está en el mercado o está fuera del alcance de la
mayoría por el precio. Sería una medida que daría sus frutos casi de inmediato.
Pero claro, trasladaría al propio gobierno la responsabilidad de dar cobertura
social a todos aquellos que no disponen de los recursos básicos y entonces les
tendrían que dar cobijo y ya se sabe que, si no vienes en cayuco, en patera o a
nado, se les hace muy complicado.
A nivel general,
el Instituto Nacional de Estadística (INE) estimó en su último censo
detallado que en España existen 3,8 millones de viviendas vacías. Sin
embargo, la inmensa mayoría de ellas están sin habitar por motivos
estructurales (mal estado, necesidad de reforma, herencias bloqueadas o
ubicaciones rurales sin demanda).
El impacto del
miedo en las viviendas vacías
- El porcentaje afectado: De acuerdo con los
estudios de Fotocasa
Research, menos del 3% de los propietarios en España mantiene
una vivienda vacía.
- El peso del temor: De ese pequeño porcentaje
de viviendas cerradas, la desconfianza hacia los inquilinos y el temor a
problemas como los impagos o la ocupación ilegal ha escalado hasta
convertirse en el motivo principal para el 14% de esos propietarios
(un porcentaje que prácticamente se ha duplicado en los últimos años
debido a la incertidumbre normativa).
Traducido al
volumen real en las zonas urbanas y de alta demanda (donde se concentra la
crisis del alquiler), los expertos apuntan a que son decenas de miles de
viviendas las que están retenidas exclusivamente por este factor. A esto se
suma el fenómeno de los arrendadores que, en lugar de dejar el piso
completamente vacío, deciden desviar sus inmuebles del alquiler residencial de
larga duración hacia el alquiler turístico o de temporada para evitar los
riesgos percibidos de la Ley de Vivienda.
INVERSIÓN Y
RENTABILIDAD.
Otro de los
mantras favoritos de quienes siempre están dispuestos a acampar donde sea y con
el fin que sea, siempre que esté prohibido hacerlo, es aquel que dice: “prohibido
especular con un bien que representa un derecho básico como la vivienda”. Esta
es la máxima expresión de lo que acabo de mencionar en el párrafo anterior. La
propiedad privada deja de ser privada cuando alguien decide que tiene más
derechos sobre ella que el propio poseedor legal de la misma.
Intencionadamente,
se colocan en la misma frase los términos vivienda y especulación y ya tenemos el
mantra.
Según el DRAE,
la verdad es que algunas de las acepciones del término “especular”, casi
levantan más enconamientos que el original, siendo “traficar” el que más me
llama la atención. Sin embargo, creo que la acepción que más se ajusta al
asunto que estamos tratando es el siguiente: “Procurar provecho o ganancia
fuera del tráfico mercantil.” De nuevo, la idea de sacar provecho o ganancia en
relación a una vivienda alimenta el sofisma de que tal cosa no es ética y se
intenta apoyar en la idea de que la vivienda es un derecho básico y de extrema
necesidad. Ya, y el pan también y sin embargo hay gente que gana dinero
fabricando y vendiendo pan. ¿Quiere eso decir que también vamos a expropiar a
las panaderías?
Por el momento,
en España es perfectamente lícito el ejercicio de la compra venta de viviendas,
aunque hay miembros del gobierno y de quienes han sido miembros del Consejo de
Ministros, que apunten a prohibir, recortar y cercenar ese derecho en base a
una serie de exclusiones que, en definitiva, no son más que intervenciones de
tipo comunista en un mercado, en este caso, el de la vivienda.
No se puede
prohibir la compra de inmuebles a extranjeros, por el hecho de serlo; ni
tampoco exigir que tengan que vivir en la vivienda que compran, como se ha
podido leer estos días en distintos medios de comunicación. Esto último entra
de lleno en una clara contradicción con la idea de permitir que supuestos
españoles que no han nacido en España, no viven en España, no pagan sus
impuestos en España y nunca han estado en España, puedan elegir quién va a ser
el presidente del gobierno de España.
Es cierto que,
hay muchos extranjeros que deciden adquirir un inmueble en España. Para lo que
sea: segunda residencia, retiro permanente, alquiler vacacional, etc. Y es
cierto que, al ser tantos, provenientes de toda Europa – países bálticos,
Polonia, Hungría, Ucrania … - la demanda de vivienda crece, la oferta es
insuficiente y todo ello hace que el precio del producto suba. Y dado que los
sueldos de España – como hemos visto – no están a la altura del resto de
Europa, esas condiciones nos coloca en una posición de desventaja en relación
al resto. Pero esa desventaja no se soluciona con medidas intervencionistas al
más puro estilo Estalinista. No se soluciona entorpeciendo el normal desarrollo
del mercado libre, con medidas coercitivas. Eso convertiría a España en una
especie de “corralito inmobiliario”, similar a lo sucedido en Argentina o
Grecia con la moneda.
Además, y por si
la lógica más elemental no fuera suficiente, la normativa comunitaria protege
la libre circulación de capitales, lo que impide que un país de la Unión
Europea prohíba de forma generalizada a un ciudadano de otro estado miembro
comprar una vivienda. Así es que la idea de la cajera más lista de España,
Irene Montero, de prohibir este tipo de operaciones, está prohibida por Bruselas,
por cierto, donde ella tiene un escaño y, por tanto, debería saberlo. ¡Pobre!
Algunos países
europeos como Dinamarca o Malta, contemplan ciertas restricciones a la hora de
comprar SEGUNDAS RESIDENCIAS. Fuera de
la UE, países como Suiza o Andorra, han establecido ciertas normas restrictivas
a la hora de adquirir una vivienda.
Dado que
prohibir compras por nacionalidad viola las leyes de la UE, la Comisión Europea
ha puesto sobre la mesa propuestas regulatorias que no discriminan por
pasaporte, sino por el uso de la vivienda y la situación del mercado local:
- Se plantea abrir la puerta a que regiones bajo
extrema presión residencial (como se debate intensamente en las Islas
Baleares o Canarias) puedan limitar la compra de viviendas no
habituales o segundas residencias.
- Estas limitaciones solo se activarían si se cumplen
criterios objetivos (como que el precio de la vivienda equivalga a una
cantidad desproporcionada de años del salario medio local o que la demanda
supere masivamente a la oferta)
Apuntes
finales.
Cuando un país en
el período 2018 – 2026 se ve en la obligación de ejecutar 275.000 desahucios,
algo anda mal.
Cuando en el
2026 se han ejecutado 25.000, algo anda mal.
Cuando hay un
déficit estructural de vivienda cifrado entorno a 600.000 cada año, algo anda
mal.
Cuando cada año
España recibe a 1,2 millones (brutos) de nuevos residentes, se crea un
problema.
Cuando la
construcción de nuevas viviendas se demora una media de entre 5 y 10 años por
problemas burocráticos, algo anda mal.
Cuando faltan
obreros cualificados en la Construcción con más de 2 millones de parados, algo
anda mal.
Evolución de
las denuncias por ocupación ilegal en España en los últimos años
El número de
casos ha mostrado ligeras fluctuaciones, manteniéndose en un rango estable
dentro del mercado inmobiliario español:
- 2021: 17.274 denuncias (el pico más alto
registrado)
- 2022: 16.765 denuncias
- 2023: 15.289 denuncias
- 2024: 16.426 denuncias
- 2025: 14.875 denuncias (un descenso de casi
el 10% respecto al año anterior
Cuando en España
hay 80.629 viviendas que han sido okupadas ilegalmente, en los últimos 5 años, algo anda mal.
No son fondos
buitre. No pertenecen a grandes tenedores. Son casas de gente normal, que, al volver
de la compra en el súper, o de vacaciones, o de prestar unos días a un amigo su
casa, etc. se han encontrado en la calle y sin ayuda.
Los culpables no
son los caseros que deciden poner su vivienda en vacacional por puro miedo.
Ellos no son los culpables de poner alquileres altos. Ellos tienen que pagar
hipotecas, impuestos, gasolina, comida, Hacienda… y tienen derecho a ganar
dinero, del mismo modo que el panadero hace lo propio con el pan.
Los fondos
buitre no se dedican a perseguir a ancianas para especular con su vivienda por
muy bien situada que esté en Madrid.
El "Top
3" de los Fondos Inmobiliarios en España
- Blackstone (Estados Unidos): Es el mayor
casero y propietario privado de España. Entró con fuerza en el mercado
español comprando miles de viviendas protegidas de la EMVS de Madrid y
posteriormente carteras masivas de bancos como Catalunya Caixa o el Banco
Popular. Gestiona su inmenso parque residencial a través de diversas
filiales y Socimis (como Aliseda o Anticipa), acumulando un volumen
cercano a las 20.000 viviendas en todo el país.
- Lone Star (Estados Unidos): Ocupa un lugar
clave en el podio tras absorber gran parte del negocio inmobiliario de
entidades financieras españolas. Su operación más destacada fue la compra
del 80% del negocio inmobiliario de CaixaBank (servicer
Servihabitat incluido), lo que le permite controlar una cartera
residencial superior a las 10.000 viviendas.
- Cerberus (Estados Unidos): Es otro de los
grandes fondos norteamericanos con mayor presencia en el sector de los
activos adjudicados y carteras de deuda deteriorada. Se consolidó en
España al adquirir la mayor parte del negocio inmobiliario del BBVA
(a través de la división Anida) por unos 4.000 millones de euros, además
de controlar otras plataformas de gestión de activos como Haya Real Estate.
Una solución
urgente y eficaz pasa por asegurar a los caseros el respeto constitucional a la
propiedad privada. Eso pondría en el mercado decenas de miles de inmuebles y a
un precio asequible. De paso, reduciría el peso del vacacional porque se haría
el camino inverso, ya que un alquiler de largo plazo y asegurado es mucho más
ventajoso que el vacacional.
Construir de
verdad viviendas, a un ritmo suficiente y con una burocracia simplificada. Del
mismo modo que se destina un tanto por ciento a la Defensa, habría que hacer lo
propio con la Vivienda.
Menos
chiringuitos y menos ONG’s de pacotilla que sólo sirven para que unos viven
como pachás.
Mejores
condiciones salariales o lo que es lo mismo, menos impuestos a empresas y
trabajadores.
© Carlos Usín.